Trece años. Ciento cincuenta y un goles encajados menos de los esperados. 6 Champions League, 4 Ligas, 2 Copas del Rey, 5 Supercopas de Europa y un total de 27 títulos. Dani Carvajal deja el Real Madrid y, con él, se va una manera de entender la posición de lateral derecho que tardará años en repetirse.
Pero antes de Chamartín, Carvajal fue un chaval de Leganés que pasó por la cantera del Madrid, fue cedido al Bayer Leverkusen para curtirse en la Bundesliga, y volvió en 2013 para no irse más. En la selección española, la historia es igual de épica: fue subcampeón del mundo sub-20, ganó la Eurocopa sub-19 en 2011 y la sub-21 en 2013. Con la absoluta, conquista la Liga de Naciones en 2023 y la Eurocopa 2024 —donde marcó contra Croacia en el debut y ganó la final ante Inglaterra.
El golpe final del fútbol: Carvajal no irá al Mundial 2026. Quedó fuera de la prelista de 55 jugadores de Luis de la Fuente. Tres lesiones esta temporada —incluida una rotura de ligamento cruzado en octubre de 2024— le dejaron sin el ritmo necesario. Solo 885 minutos en 20 partidos. La matemática no engaña.
El Mundial era lo único que le faltaba. Lo ganó casi todo. Lo jugó casi todo. Y el fútbol, que tiene un sentido del humor particularmente sádico, le cierra la puerta en el último capítulo. El sábado en el Bernabéu, frente al Athletic Club, será su último partido de blanco. Preparad los pañuelos. O no. Pero estaréis pensando en él de todas formas.