¿Qué pasa, manes? Cerró el mercado también en Primera, y hay que decirlo: ha sido el verano más loco de LaLiga en una década. Un Madrid en modo reconstrucción total con Mourinho a los mandos, un Barça que perdió su culebrón pero ganó el premio gordo, un Atlético que hizo su mejor fichaje sin fichar a nadie… y una ola de regresos que nos ha ablandado el corazón a todos. Vamos club a club con lo gordo.
Tras dos temporadas en blanco, Florentino ganó las elecciones y activó el modo clásico: revolución. El primer fichaje fue el banquillo — José Mourinho, del que ya os conté cuánto cobra en su segunda etapa blanca — y detrás llegó la lista de la compra del portugués: Marc Cucurella por 55 millones (recién cosida la segunda estrella en el Mundial), Bernardo Silva para el mando del medio, Konaté gratis (el robo silencioso del verano), Dumfries por 20 y los jóvenes Carlos Espí y Sergio Martínez. Pero el cheque grande fue para Yan Diomande: 125 millones, el fichaje más caro de la HISTORIA del Real Madrid — por delante de Bellingham y Hazard — firmado hasta 2033. El marfileño llega con la presión de un país entero encima… y con Mou de escudo, que para eso lo pagan.
El culebrón del verano fue Julián Álvarez: el Barça lo quiso por tierra, mar y aire tras las salidas de Lewandowski y Ferran Torres (sí, el héroe del MetLife se fue con la estrella puesta — se marcha leyenda eterna), y el Atlético dijo NO todas las veces. ¿El plan B? Pues menudo plan B: Rodri, por 76,5 millones (60 + 16,5), en la que ya es LA operación del verano — porque el de Manchester rechazó al Real Madrid para firmar con Flick. El mejor mediocentro del mundo y Balón de Oro del Mundial eligiendo el Camp Nou en la cara de Florentino: eso no se compra con 125 kilos. Completaron con Anthony Gordon (70+10), Adeyemi y, en el descuento del mercado, Gabriel Jesús para el nueve. Hansi lo avisó: "hasta el último día veremos". Y vimos.
El mejor fichaje colchonero fue que Julián Álvarez siga siendo colchonero. A partir de ahí, un mercado finísimo: Kang-in Lee por 40 millones, que se presentó ante el Metropolitano con gol al Málaga y ya tiene a la grada comiendo de su mano — golpeo, verticalidad y personalidad, todo lo que pide el Cholo —, Grimaldo por más de 20, el ancla Hjulmand, el Cuti Romero para la guerra… y en el último día, Jonathan David cedido por la Juventus para completar la delantera. Plantillón.
Porque si algo ha tenido este mercado es alma. Dani Ceballos volvió al Betis como agente libre tras nueve años fuera, y con él llegó Fran García a las órdenes de Pellegrini. Sergio Canales regresó a LaLiga para jugar en el Racing de Santander — el club de sus amores, de vuelta en Primera — y en A Coruña montaron directamente una máquina del tiempo: Aubameyang y Adama Traoré de verdiblanco… perdón, de blanquiazul, en un proyecto tan de videojuego que le he dedicado un artículo entero — y que remató el último día sacándole al Barça la cesión de Casadó y al Atleti la de Giménez, tal cual. Hasta la Segunda tuvo su regreso de leyenda con Morata. Un verano de traspasos emotivos, de vueltas a casa y de nostalgia de la buena. Que empiece el fútbol, que es lo que importa. PUXA. 🔴⚪
Opina como en la caja de comentarios de YouTube, pero en casa. Sé educado, guaje, que esto lo lee gente de bien.