El Cádiz se impuso al Mirandés por la mínima en el Nuevo Mirandilla en un encuentro donde los locales ejercieron un control absoluto del balón. García Pascual abrió el marcador en el minuto 20 con un tanto que resultó ser decisivo para los intereses gaditanos. Los pupilos de su entrenador manejaron el juego de principio a fin, acumulando el 72 por ciento de posesión frente a un rival completamente desactivado que apenas generó ocasiones de peligro.
El partido se caracterizó por la superioridad táctica amarilla. El Mirandés, además de sufrir en defensa, vio reducido su efectivo cuando uno de sus jugadores fue expulsado con tarjeta roja, lo que condenó definitivamente sus opciones. El Cádiz lanzó 24 tiros totales de los cuales solo tres fueron a puerta, reflejando esa falta de precisión ofensiva pese al dominio territorial. Las tarjetas amarillas se repartieron entre ambos equipos, acumulando los locales tres amonestaciones.
Este triunfo posiciona al Cádiz en una zona privilegiada de la clasificación, consolidando su candidatura al ascenso directo. El Mirandés, por el contrario, se aleja de los puestos de privilegio tras esta derrota que complica su objetivo de meterse en los playoff por el ascenso a Primera División.