La Rosaleda presenció un encuentro trabado donde Málaga y Eibar se repartieron puntos en un empate a uno que dejó a ambos con sensaciones agridulces. Los blanquiazules dominaron la posesión con un 53.8% y generaron más ocasiones, disparando once veces al marco frente a siete del conjunto vasco. Sin embargo, la falta de contundencia ofensiva impidió que aprovecharan su superioridad territorial.
El encuentro giró en torno a dos momentos de peligrosidad. Javier Martón adelantó a los armeros en el minuto 52 con un tanto que parecía sentenciar el partido. Pero Málaga reaccionó con carácter y Adrián Niño igualó la contienda en el 64, cuando mejor fluía el equipo local. Ambos conjuntos recibieron dos tarjetas amarillas cada uno en un partido sin expulsiones, donde los guardametas fueron protagonistas con dos paradas del Málaga frente a tres del Eibar.
Este punto acerca ligeramente a los malagueños en la pugna por los puestos de ascenso, aunque deja unos sabor de oportunidad perdida. El Eibar, pese al empate, mantiene sus opciones intactas en la competición. Para ambos, la siguiente jornada será crucial para reivindicarse después de una actuación donde el resultado no satisfizo completamente a ninguno de los dos técnicos.