Ganamos, por fin arrancamos la temporada con los tres puntos en El Molinón, aunque nos costó más de la cuenta contra un Córdoba que vino a jugar. El resultado es 2-1 y, siendo honestos, no fue el partido que queríamos. Tuvimos apenas el 35% de posesión y nos vimos superados en tramos amplios del encuentro. Eso no puede ser así si queremos competir por el ascenso. El rival nos metió presión desde el minuto uno, pero al menos supimos sufrir y sacar adelante los tres puntos cuando más importa.
Los goles llegaron en momentos clave. Ellos se adelantaron pronto con Jacobo González en el 18, pero nosotros respondimos rápido: Gelabert igualó en el 30 y fue un golpe anímico importante. En la segunda mitad, cuando el Córdoba seguía controlando, Dubasin nos dio la victoria en el 69. Fueron nuestros momentos de lucidez, porque si miramos las estadísticas, ellos tiraron más veces a puerta, tuvieron más posesión. Hicimos daño en lo que tocamos.
Este 2-1 inicial es importante para la confianza, pero exijo mucho más. No podemos competir por nada siendo inferiores en la cancha. Tenemos que mejorar la posesión, el control del juego, la intensidad presionante. El Sporting debe dominar, no sufrir. Esta es apenas la primera jornada, pero si queremos ascender, necesitamos marcar nuestro territorio desde ya.