# Crónica del Cádiz 1-3 Burgos
El Cádiz se desmorona en el tramo final de la primera mitad en el Nuevo Mirandilla. Los amarillos salieron enchufados y se adelantaron con Javi Ontiveros en el minuto 16, controlando el partido con una posesión del 59,5%. Sin embargo, el Burgos aprovechó sus ocasiones con efectividad quirúrgica. Gregorio Sierra empató en el 41 y David González sentenció prácticamente la contienda en el 45+, dejando un partido decidido al descanso y condenando a los gaditanos a una segunda mitad de mero trámite.
Los forasteros jugaron de forma inteligente, economizando esfuerzos con apenas el 40,5% de posesión pero generando más peligro: 13 tiros totales frente a 9 locales, con 4 intentos a portería. Las tarjetas amarillas abundaron para ambos bandos —tres para el Cádiz, cuatro para el Burgos—, reflejo de una contienda tensa donde los arbitrales controlaron los impulsos.
Para el Burgos, una victoria de oro que demuestra su capacidad competitiva fuera de casa. El equipo visitante plasmó su pragmatismo y capitalización de oportunidades. En cambio, el Cádiz acusa un golpe anímico considerable tras perder el control de un duelo que dominaba territorialmente. Una lectura inquietante en el Nuevo Mirandilla: tener más pelota no garantiza resultados.