El Almería se impuso con autoridad al Eibar en el Power Horse Stadium con un contundente 3-1 que refleja una victoria merecida pese a ceder la posesión. Los rojiblancos controlaron los momentos determinantes del encuentro y supieron castigar las ocasiones que se les presentaron. El conjunto vitoriano, aunque dominó el balón durante gran parte del partido, no fue capaz de traducir su superioridad posesional en peligro real sobre la meta almeriense.
Los goles llegaron en momentos estratégicos para los locales. Álex Muñoz abrió la lata en el minuto 22 con un tanto que puso en marcha la máquina ofensiva del Almería. Adri Embarba sentenció el partido casi en el cierre de la primera mitad, con su gol en el 45+1 dejando prácticamente decidido el choque. El Eibar descontó en el 70 gracias a Anaitz Arbilla, pero fue demasiado tarde para cambiar el rumbo de los acontecimiento. Las tarjetas amarillas proliferaron, con tres para los visitantes frente a dos locales, evidenciando una mayor fricción táctica.
Esta victoria consolida la posición del Almería en la lucha por el ascenso, ganando tres puntos de oro en el Power Horse Stadium. El Eibar, pese a la buena posesión, vuelve a sumar una derrota que complica su aspiraciones en la categoría, en una temporada donde la efectividad está siendo la verdadera moneda de cambio.