El Deportivo La Coruña se impuso al Ceuta en Riazor con un resultado de 2-1 en un encuentro disputado donde los locales supieron gestionar un dominio territorial prácticamente equilibrado. A pesar de que el conjunto ceutí disfrutó de mayor posesión (51.9% frente al 48.1%), los gallegos fueron más efectivos con el balón, sumando seis tiros a puerta de ventaja. Un partido intenso donde la defensa local necesitó hacer su trabajo.
Yeremay Hernández abrió la lata en el minuto 40 con el primer tanto del encuentro. Stoichkov extendió la ventaja coruñesa en el 63, consolidando una posición de control que parecía tranquilizadora. Sin embargo, Marcos Fernández recortó distancias al 77 con un gol que reactivó al Ceuta en los compases finales. La tensión subió en el rectángulo verde, con tres tarjetas amarillas para el Deportivo frente a ninguna para los visitantes, un dato que refleja el carácter de una batalla táctica.
Este triunfo permite al Deportivo sumar tres puntos vitales en su aspiración de ascenso, demostrando capacidad para resolver partidos complicados. El Ceuta, pese a la derrota, mostró reacción en el último cuarto, dejando señales de que puede competir en esta categoría, aunque le falta mayor contundencia ofensiva para materializar sus aproximaciones.