Perdimos 2-0 en El Alcoraz contra el Huesca, y la verdad es que no tenemos excusa que valga. Controlamos el balón durante todo el partido con un 63% de posesión, pero eso de poco nos sirvió. El equipo no fue capaz de traducir ese dominio en ocasiones claras ni en peligrosidad. En defensa nos volvieron a meter dos goles sin que el rival fuera para tanto, demostrando nuevamente que seguimos teniendo problemas serios en esa faceta.
Los goles llegaron en momentos en los que bajamos la guardia, como viene siendo costumbre. A pesar de que tiramos 12 veces, solo dirigimos 2 hacia puerta, lo que habla del poco criterio en la última línea. El Huesca, con solo el 37% de posesión y 5 tiros a puerta, fue mucho más efectivo que nosotros. Eso es inaceptable si queremos aspirar a ascender en esta categoría. No podemos permitirnos jugar así.
Este resultado es un palo muy duro para nuestras aspiraciones. No estamos donde deberíamos estar. Exijo un cambio radical en la actitud y en el resultado próximamente. El Sporting no puede conformarse con tener el balón; necesitamos ser letales en ataque y sólidos en defensa. La exigencia debe ser máxima en cada entrenamiento y cada partido. No hay margen para mediocres.