El Córdoba se llevó un golpe de realidad en el Municipal Nuevo El Arcángel ante un Cádiz que supo aprovechar sus oportunidades con eficiencia quirúrgica. A pesar de dominar ampliamente el encuentro con el 69.6% de posesión y veinte intentos de gol, los cordobesistas no pudieron contener el contragolpe cadista. El conjunto visitante, especulador pero certero, se marchó con los tres puntos tras una actuación defensiva de alto nivel que limitó a su rival a tan solo cuatro remates entre los tres palos.
El encuentro se decidió en la segunda mitad. José Antonio De La Rosa abrió la lata al borde del descanso en el minuto 46, antes de que Moussa Diakité sentenciara la contienda apenas nueve minutos después con su tanto del 0-2. Dali acortó distancias en el 57 para el Córdoba, pero resultó insuficiente. Las tarjetas amarillas se repartieron entre ambos bandos, con cuatro para el Cádiz y tres para los locales, reflejando una intensidad controlada pese al dramatismo del resultado.
La derrota deja al Córdoba en una posición delicada tras no aprovechar su superioridad territorial. El Cádiz, por su parte, refuerza su candidatura mediante una victoria basada en la pragmatismo, demostrando que en Segunda División las ocasiones no siempre se traducen en goles. Un resultado que condensa las claves de esta competición: efectividad sobre dominio.