Por fin ganamos en la Reale Arena, aunque nos costó más de la cuenta contra la Real Sociedad II. Nosotros no fuimos los protagonistas del partido, lejos de eso. Ellos tuvieron el balón la mayor parte del encuentro con ese 57% de posesión, pero defendimos con solidez y supimos aprovechar cuando se nos presentó la ocasión. No es la forma en la que queremos jugar, pero a veces en esta categoría hay que ser pragmático y llevarse los tres puntos cuando se puede.
El gol de César Gelabert en el minuto 50 fue el momento que decidió todo. Apenas tuvimos dos tiros a puerta en todo el partido, así que nuestro delantero tuvo que estar acertado cuando llegó su oportunidad. Ese era nuestro margen de error: prácticamente cero. Por suerte, Gelabert no falló. Defensivamente hicimos un trabajo notable, especialmente considerando que recibimos siete tarjetas amarillas, lo que demuestra que dejamos todo en el campo.
Pero escuchemos claro: esto no es suficiente para un equipo que quiere competir por el ascenso. Contra un filial no podemos jugar tan atrás y entregar la iniciativa. Necesitamos más creatividad, más verticalidad. La Real Sociedad II apenas nos inquietó, pero en LaLiga Hypermotion los grandes rivales nos castigarían. Tenemos que mejorar nuestra propuesta de juego significativamente.