El Castellón desplegó un fútbol dominante en el Nou Estadi Castalia para vencer 3-1 al Mirandés en un encuentro que fue prácticamente un monólogo local. Los de Álvaro Cervera controlaron el balón desde el inicio, con una posesión del 61,6% que tradujo en superioridad táctica evidente. El equipo visitante apenas tuvo opciones para inquietar a la defensa castellonense, limitándose a intentos aislados en un partido donde quedó completamente desbordado.
Marc-Oliver Doué abrió el marcador en el minuto 6 con un golpe tempranero que puso a los locales al frente prácticamente desde el pitido inicial. El Mirandés acusó el golpe pero logró reducir distancias en algún momento del partido. Sin embargo, Ousmane Camara sentenció definitivamente el encuentro con dos goles, el primero en el 65 y el definitivo en el 90+1, relegando a los visitantes a una derrota contundente. Las tarjetas amarillas fueron frecuentes, con cinco para Castellón y tres para Mirandés.
Este resultado consolida al Castellón como equipo sólido y efectivo, demostrando capacidad ofensiva mediante los disparos a puerta (6 contra 2 del rival) y dominio táctico incontestable. El Mirandés, por su parte, se marcha de Castalia sin apenas haber podido competir, dependiendo ahora de recuperarse en sus próximos compromisos para enmendar una actuación pobre defensivamente.