Ganamos en Ceuta, pero por fin nos llevamos los tres puntos sin que nos costara tanto como en la primera jornada. César Gelabert nos puso por delante desde el minuto 4, un gol de oro que nos permitió controlar el partido desde el principio. No fue el mejor Sporting, la verdad, pero ante un rival que no es de los grandes, esto es lo mínimo que se espera de nosotros. El equipo mostró solidez defensiva cuando fue necesario, aunque sufrimos más de la cuenta en algunos tramos.
El partido se decidió prácticamente en ese golpe de autoridad inicial de Gelabert. Después, nos dedicamos a gestionar, aunque el Ceuta tuvo sus ocasiones. Ellos fueron superiores en posesión (63% contra nuestro 37%) y en tiros totales, pero nuestras líneas defensivas estuvieron atentas. Tuvimos que defender bastante, con siete paradas de nuestro portero, pero lo importante es que la portería se mantuvo a cero.
Este resultado nos mantiene con opciones en la clasificación después de dos jornadas, pero exijo más al equipo. No podemos conformarnos con ganar a rivales de esta entidad sufriendo como lo hicimos. Si queremos competir por el ascenso como es nuestro objetivo, necesitamos dominar estos encuentros desde el principio al final. La calidad está, lo vimos en ese primer minuto, pero la consistencia es lo que nos llevará a pelear arriba.