El Eibar se impuso al Mirandés por 2-1 en un encuentro disputado en Ipurua donde los locales ejercieron un dominio claro durante los noventa minutos. Los armeros controlaron el balón con un 65% de posesión y generaron más ocasiones, pero el partido fue más competido de lo que indicaron las estadísticas finales. El conjunto visitante llegó primero al marcador con un gol tempranero que puso a prueba la reacción de los de Mendilibar, quienes respondieron con determinación en la segunda mitad.
Adrián abrió el marcador para el Mirandés en el minuto 15, aprovechando una acción rápida en defensa local. Sin embargo, el Eibar no se vino abajo y consiguió emparejar el encuentro con el tanto de Álvaro Rodríguez Pérez en la reanudación, en el 54. A partir de ahí, los locales apretaron las tuercas contra una defensa visitante que se vio superada en recursos. Las tarjetas amarillas proliferaron en ambos bandos —tres para el Mirandés y dos para el Eibar— mientras que la expulsión roja llegó para cada equipo, complicando el desarrollo del juego.
Para el Eibar, esta victoria en casa es un triunfo de carácter que refleja su capacidad de reacción ante la adversidad inicial. El Mirandés, pese a salir mejor del paso, no pudo sostener su ventaja y sufrió una derrota que cuestiona su consistencia defensiva en fases cruciales del partido.