Por fin ganamos en el Reino de León, aunque nos costó más de la cuenta. Salimos a muerte desde el primer minuto y en apenas seis minutos nos pusimos 2-1 arriba gracias a los goles de Otero y Dubasin, después de que Collado nos metiera uno al principio. El equipo estuvo enchufado en esa primera parte, controlando el ritmo cuando era necesario. Otero volvió a marcar antes del descanso para hacer el 3-1, y parecía que teníamos el partido sentenciado. En la segunda mitad bajamos un poco y el Cultural nos metió el segundo, pero Pablo Vázquez cerró el marcador con el 4-2 definitivo. Fue un triunfo importante que necesitábamos.
Lo que más destaca es la efectividad en ataque. Con apenas seis tiros a puerta metimos cuatro goles, eso es clínico. Otero está siendo determinante y necesitamos que siga así en las próximas jornadas. El problema está en que cedimos el balón casi todo el partido, apenas tocamos con un 32,5% de posesión, y eso no puede ser en un equipo que pretende ascender.
Está bien ganar, pero tenemos que ser mucho más sólidos defensivamente y dominar más los encuentros. El Sporting tiene que competir de forma diferente: queremos posesión, control y solidez. Esto de depender de contragolpes y eficacia nos puede pasar factura contra rivales de más entidad. Hay que mejorar sustancialmente.