El Málaga desplegó un fútbol contundente en La Rosaleda para golear al Burgos con un categórico 3-0 que no admite discusión. Los locales controlaron el encuentro desde el inicio, dominando la posesión (57,5%) y generando peligro constante. David Larrubia abrió el marcador en el minuto 33 con un gol que certificaba la superioridad malagueña, y apenas cinco minutos después Chupete sentenciaba el partido en el 38. El Burgos, incapaz de encontrar respuestas ofensivas, se vio reducido a intentos especulativos mientras encajaba un tercer tanto de Adrián Niño ya en el tramo final.
El partido vio cómo Burgos acumuló seis tarjetas amarillas, síntoma de su desesperación defensiva ante una Málaga que supo resolver con claridad. Los rojiblancos apenas molestaron, rematando solo dos veces a puerta frente a los siete del equipo local. La diferencia en intensidad y certeza fue abismal, con el cuadro malagueño ejerciendo un control férreo desde el mediocampo hasta el área visitante.
Con este resultado, el Málaga refuerza su posición en zona de ascenso directo, alejándose de la zona incómoda de la tabla. El Burgos, por su parte, encaja un revés importante que compromete sus aspiraciones de pelear por las posiciones altas de la Hypermotion, quedando con problemas evidentes en defensa y creatividad ofensiva.