El Leganés se impuso al Granada por 1-0 en el Estadio Municipal de Butarque en un encuentro marcado por la efectividad local. Los madrileños fueron superiores en el aspecto ofensivo, con 12 tiros totales frente a 6 del conjunto andaluz, aunque la posesión favoreció ligeramente al Granada con el 52.1% del balón. El equipo de casa aprovechó su oportunidad más clara de las primeras fases del partido para sentenciar tempranamente el choque.
Gonzalo Melero fue el autor del gol decisivo en el minuto 8, una anotación que dio seguridad al Leganés para gestionar el encuentro. Los visitantes sufrieron un golpe importante en el tramo final con la expulsión de uno de sus jugadores, que vio la tarjeta roja directa. El Granada no consiguió sobreponerse al tanto en contra y sus aproximaciones fueron fragmentarias y sin incisividad, apenas generando peligro en la portería contraria con solo un tiro entre los tres palos.
La victoria permite al Leganés consolidar su rendimiento en casa, donde demostró contundencia defensiva y eficacia ofensiva. El Granada, pese al control del juego en fases del partido, no pudo traducir esa posesión en ocasiones claras y su expulsión en los minutos finales complica sus aspiraciones en esta competición. Una derrota que penaliza el trabajo realizado durante la contienda.