Volvemos de Albacete con un empate que nos deja un sabor amargo. Empatamos 1-1 contra un equipo que apenas nos presionó, con una posesión del 56,9% que debería habernos permitido llevarnos la victoria. Nos tuvimos que conformar con un punto cuando salimos a competir y tuvimos el control del partido durante la mayor parte del encuentro. Es frustrante porque teníamos la oportunidad de acercarnos a los puestos de ascenso y no lo aprovechamos.
El partido estuvo parejo en lo que respecta a las ocasiones de gol. Ambos equipos tuvimos solo dos tiros a puerta efectivos, lo que demuestra que faltó precisión en el área. Nos metieron uno, nosotros también marcamos, pero ese balance nos mantiene estancados en la tabla sin poder dar un paso adelante decisivo. Con nueve tiros totales y esa posesión mayoritaria, deberíamos haber generado más peligro real y convertido nuestras oportunidades.
Para aspirar al ascenso necesitamos ganar estos partidos. Un punto no es suficiente cuando queremos pelear por los primeros puestos. El equipo tiene que mejorar significativamente en efectividad ofensiva y en capacidad de rematar cuando tenemos el dominio. Si seguimos así, repartiendo puntos contra rivales asequibles, no llegaremos a donde queremos. Exijo más ambición y más calidad en las decisiones finales.