El Burgos se impuso al Mirandés con un contundente 2-0 en El Plantío, en un derbi que controló los momentos decisivos pese a ceder la posesión. Los blanquirroja dominaron el encuentro cuando fue necesario, especialmente en una primera mitad donde establecieron su superioridad. El equipo local gestionó adecuadamente un partido igualado en estadísticas globales pero desequilibrado en lo determinante.
David González abrió la lata en el minuto 21 con un tanto que rompió el equilibrio inicial. El Mirandés tuvo ocasiones para reaccionar, incluso superó en tiros a puerta al Burgos con seis intentos frente a tres, pero la efectividad fue el factor diferencial. Las tarjetas amarillas proliferaron en ambos bandos —dos para Burgos y tres para Mirandés—, mientras que los rojiblancos sufrieron una expulsión que complicó sus aspiraciones en los tramos finales. La defensa burgalesa mostró solidez, con seis paradas decisivas del portero.
Este resultado consolida la posición del Burgos en la zona media-alta de la tabla, sumando tres puntos valiosos ante un directo rival por los puestos de promoción. El Mirandés, con esta derrota, ve comprometidas sus opciones de acercarse a los lugares nobles de La Liga Hypermotion.