La Rosaleda presenció un espectáculo de goles y emociones en el enfrentamiento entre Málaga y Real Valladolid que terminó con un empate a tres. Los blanquiazules se adelantaron temprano gracias a Carlos Dotor en el minuto 14, pero los pucelanos igualaron antes del descanso con un tanto de Peter Federico en el 45+6. El ritmo frenético continuó tras la reanudación: Chupete puso el 2-1 favorable a los malagueños en el minuto 48, aunque Juan Latasa sentenció el 3-3 ya en el tramo final del encuentro.
El partido fue caótico y lleno de interrupciones disciplinarias. Ambos equipos acumularon cuatro tarjetas amarillas cada uno, mientras que el Málaga sufrió la expulsión de un jugador. El Valladolid fue más incisivo en ataque, disparando diecisiete veces al total frente a diez del Málaga, con seis ocasiones claras por bando. La posesión estuvo repartida prácticamente al cincuenta por ciento, lo que refleja un duelo más equilibrado de lo que las cifras de disparos sugieren.
El resultado deja a ambos equipos con sabor agridulce. El Málaga desaprovechó la ventaja que llevaba en dos ocasiones, frustrando dos victorias que parecían al alcance. El Real Valladolid demostró carácter remontando en dos veces, pero se marcha sin los tres puntos pese a sus doce disparos extra. Una jornada de emociones extremas que ambos conjuntos querrán pronto olvidar.