El Cádiz se impuso al Albacete por 2-1 en un encuentro disputado en el Nuevo Mirandilla donde los gaditanos aprovecharon su superioridad en las acciones definitivas. El equipo local controló el juego con una posesión del 51,8% y generó las ocasiones más claras en los momentos decisivos, mientras que los visitantes tuvieron mayor volumen de remates pero menor efectividad. El partido fue friccionado, con siete tarjetas amarillas repartidas y una roja que complicó aún más a los albaceteños.
Brian Ocampo adelantó al Cádiz en el descuento de la primera mitad con un gol que parecía sentenciar el encuentro. Sin embargo, Antonio Puertas acortó distancias a los 59 minutos cuando Albacete creyó en la remontada. La expulsión posterior en el equipo visitante cambió el signo del partido, permitiendo a los gaditanos sentirse más cómodos defensivamente. Iuri Tabatadze cerró definitivamente la contienda en el 90+2, liquidando cualquier opción de igualada.
Este triunfo consolida al Cádiz como equipo competitivo que sabe aprovechar sus oportunidades en momentos cruciales. El Albacete, pese a su superioridad en tiros, pagó caro su falta de eficacia y la tarjeta roja que mermó sus posibilidades de conseguir al menos un empate en un encuentro igualado hasta el desenlace final.