El Huesca se llevó una victoria épica en El Alcoraz tras remontar a un Eibar que dominó el encuentro durante la mayor parte del tiempo. Los oscenses cerraron un partido de película con un gol de Sergi Enrich en el descuento, sentenciando un duelo que se resolvió en los últimos metros de juego. A pesar de ceder la iniciativa, el equipo local supo aprovechar sus ocasiones cuando más importaba.
El choque comenzó con ritmo frenético. Álvaro Carrillo abrió el marcador en el minuto 19, pero el Eibar respondió inmediatamente cuatro minutos después con un tanto de Jon Magunacelaya que igualó el encuentro. Desde entonces, los armeros dominaron la posesión, rozando el 55 por ciento, y generaron más peligro con catorce disparos. Sin embargo, la efectividad fue el lastre eibarés. Todo cambió cuando el Eibar vio reducidos sus efectivos por expulsión, un momento que el Huesca supo capitalizar con inteligencia táctica.
Esta victoria supone un punto de inflexión para el Huesca, que demostró carácter para remontar y cerrar los tres puntos cuando sus rivales gozaban de superioridad. El Eibar, pese a su mejor juego durante gran parte del partido, se marcha con las manos vacías tras una expulsión que resultó determinante. Los oscenses ganaron merecidamente en eficacia, mientras que los visitantes pagaron cara su incapacidad para sentenciar.