El Cádiz se lleva tres puntos de oro del Anduva tras un inicio fulminante que sentenció el partido en apenas diez minutos. Los gaditanos, aprovechando los errores defensivos del Mirandés, firmaron una victoria contundente que no refleja el dominio territorial del equipo local. El encuentro fue un ejercicio de eficiencia visitante frente a imprecisión ofensiva de los burgaleses, quienes no supieron capitalizar su superioridad en posesión y llegadas.
Brian Ocampo abrió la cuenta en el minuto 6 con un tanto que puso de manifiesto las fragilidades defensivas mirandesas. Apenas cuatro minutos después, Youssouf Diarra sentenció la contienda con el segundo gol cadista. A partir de ahí, el Mirandés intentó reaccionar lanzando 22 tiros, aunque solo seis llegaron con precisión a portería. El Cádiz, mucho más económico, se limitó a defender su ventaja con efectividad, generando apenas nueve disparos pero acertando en los momentos que importaban.
Este resultado coloca al Cádiz en una posición envidiable en la tabla, consolidando aspiraciones de ascenso directo. El Mirandés, por su parte, ve cómo se escurren puntos valiosos a pesar del control del juego, un patrón que puede resultarle determinante en la pugna por los puestos de promoción.