El Real Zaragoza selló una trabajada victoria ante el Almería con un contundente 2-0 en el Ibercaja Estadio. Los aragoneses, lejos de ostentar el control del balón, supieron administrar sus recursos con inteligencia defensiva. El Almería dominó la posesión (62%), pero careció de efectividad ofensiva. El encuentro transcurrió con intensidad, marcado por la fricción táctica y una defensa zaragocista que apenas concedió espacios en las áreas sensibles.
Los goles llegaron en la recta final, cuando el Real Zaragoza capitalizó su capacidad de reacción. Roberto González abrió el marcador en el 80', rompiendo el equilibrio en un partido jugado al límite. Dani Gómez sentenció en el descuento (90'+6'), aprovechando un Almería desorganizado tras buscar la remontada. Ambos goles revelaron la efectividad en acciones a balón parado o transiciones rápidas, armas del conjunto de Víctor Fernández. Las tarjetas amarillas proliferaron (seis en el Zaragoza, cuatro en el Almería), síntoma de una batalla táctica sin cuartel.
Esta victoria posiciona al Real Zaragoza en una situación privilegiada en la lucha por el ascenso directo. El Almería, por su parte, deberá replantear su estrategia ofensiva tras demostrar dominio posicional pero absoluta esterilidad ante portería. Una jornada definitoria en la pugna por los primeros puestos.