El Albacete desmanteló al Racing Santander con una actuación demoledora en El Sardinero. Los manchegos se adelantaron de forma fulminante con goles de Jefté en el minuto 3 y Antonio Puertas en el 6, asestando un golpe psicológico que los locales nunca consiguieron digerir. A pesar de dominar la posesión con el 67%, los cántabros apenas generaron ocasiones claras y vieron cómo su defensa se desmoronaba ante la efectividad visitante.
La superioridad numérica llegó para los santanderistas en la segunda mitad cuando uno de sus rivales vio la roja, pero resultó insuficiente. Álex Rubio sentenció el partido con un doblete en los minutos 69 y 82, consolidando un resultado inapelable que refleja la diferencia abismal entre ambos equipos. El Racing acumuló cuatro tarjetas amarillas sin poder traducir su dominio posesional en peligro real, mientras Albacete aprovechó sus ocasiones con precisión quirúrgica.
Este triunfo catapulta al Albacete en la clasificación, demostrando que es un equipo a tener muy en cuenta en la categoría. El Racing, por su parte, queda tocado tras esta goleada humillante que cuestiona su capacidad defensiva y la efectividad de su propuesta táctica. Una derrota que duele especialmente en casa.