El Granada desplegó una actuación ofensiva demoledora en la primera mitad para vencer al Huesca 4-2 en el Nuevo Estadio de Los Cármenes. Los granadinos ejercieron un control asfixiante en los primeros cuarenta minutos, aprovechando las debilidades defensivas de un rival desorganizado. El conjunto oscense, pese a su inferioridad inicial, no se rindió y consiguió recortar distancias antes del descanso con goles de Sergi Enrich que al menos permitieron mantener vivas sus opciones.
La goleada se gestó en apenas diecinueve minutos de pesadilla para el Huesca. Pablo Sáenz marcó un doblete letal en los minutos 26 y 29, seguido del tanto de José Arnaiz en el 31 que parecía sentenciar el encuentro. Sergi Enrich recortó en el 38, pero Granada volvió a ampliar su ventaja con Jorge Pascual Medina en el 64. Liberto Beltrán anotó en el 73 para los huescanos, aunque fue insuficiente. El Huesca tiró más veces a portería (14 totales) pero sin eficacia, acumulando además cuatro tarjetas amarillas que revelan su falta de disciplina.
Para el Granada, la victoria representa una demostración de poderío ofensivo que consolida su buen momento. El Huesca, pese a la derrota, compitió durante tramos del partido, aunque sus números finales evidencian la fragilidad defensiva que lastra sus opciones en la categoría.