El Burgos logró una victoria de oro en el Carlos Belmonte ante un Albacete que dominó la posesión pero no supo convertir sus ocasiones. Los visitantes se adelantaron con gol de Kevin Appin en el minuto 13 y ampliaron diferencia con Fernando Niño justo antes del descanso. El conjunto local acortó distancias con Álex Rubio en la segunda mitad, pero la reacción llegó tarde. Álex Lizancos sentenció el encuentro en el 71 para cerrar un resultado de 2-3 que refleja la superioridad táctica del equipo castellano pese a las cifras de posesión.
El Burgos fue quirúrgico en sus aproximaciones, aprovechando sus cuatro tiros a puerta frente al único del Albacete. Los albaceteños acumularon tarjetas amarillas, hasta cuatro sanciones, revelando una actitud defensiva desesperada que nunca llegó a materializar sus intenciones de ataque. La expulsión nunca llegó, pero el equipo local quedó desdibujado en defensa tras el tercer gol visitante.
Esta victoria sitúa al Burgos en posiciones privilegiadas de ascenso, mientras que el Albacete pierde terreno en su pugna por las plazas altas. Los castellanos demuestran que su capacidad goleadora y eficiencia les convierten en candidatos serios, mientras los locales deberán replantear su falta de efectividad a pesar de dominar el juego.