Por fin ganamos en El Molinón, pero nos costó más de la cuenta contra una Real Sociedad B que no debería darnos tanto trabajo. Controlamos el partido con el 55.6% de posesión y generamos un volumen ofensivo importante con 21 disparos, pero eso de poco sirve si no rematamos con precisión. Necesitábamos esta victoria después de algunos tropiezos recientes, aunque ante rivales de esta entidad deberíamos haberlo resuelto con mayor claridad desde el primer tiempo.
El gol de Gaspar Campos en el minuto 45 fue el que rompió el empate de un partido que se nos atragantó innecesariamente. Solo metimos en portería 11 de nuestros 21 intentos, y eso refleja una falta de efectividad que no podemos permitirnos si aspiramos a pelear por el ascenso. La Real Sociedad II apenas nos inquietó con dos remates a puerta, pero dimos demasiadas facilidades a un equipo que técnicamente es inferior.
Este es el resultado mínimo exigible cuando jugamos en casa contra un filial, por mucho que fuera de LaLiga Hypermotion. No nos conformamos con ganar así; el Sporting debe ser mucho más contundente y resolver estos compromisos en el primer tiempo. Tenemos que elevar nuestra exigencia si queremos estar en la lucha por el ascenso. Los números ofensivos están ahí, pero la efectividad tiene que mejorar sustancialmente.