El Real Zaragoza sucumbió ante el Mirandés en el Ibercaja Estadio en un partido donde el dominio posesional no se tradujo en efectividad ofensiva. Los maños controlaron el balón durante gran parte del encuentro con un 61,1 por ciento de posesión y realizaron 26 tiros, pero la falta de precisión en la última línea fue determinante. El equipo visitante aprovechó sus oportunidades con una efectividad quirúrgica que dejó en evidencia las carencias defensivas locales en momentos puntuales del partido.
Unax Del Cura abrió la cuenta justo antes del descanso con un tanto que cambió la inercia del encuentro en el minuto 45. Carlos Fernández sentenció apenas ocho minutos después del reanude, en el 53, consolidando la superioridad visitante pese a su menor dominio del juego. El Real Zaragoza apenas generó peligro en el área rival, logrando solo cuatro remates entre los palos frente a los tres del Mirandés, mientras que la indisciplina zaragonista quedó reflejada en cinco tarjetas amarillas contra las ocho del equipo vasco.
Este resultado trastoca el panorama de la zona media de la tabla. El Mirandés suma tres puntos vitales para afianzarse en posiciones de privilegio, mientras que el Real Zaragoza, pese a mantener aspiraciones de ascenso, sufre un revés que le obliga a replantear su estrategia ofensiva y defensiva para mantener viva la ilusión ascensionista.