Racing Santander despliegue una actuación arrolladora en El Sardinero para aplastar al Almería 5-1 en un encuentro que fue mucho más que un partido de fútbol. Los cántabros dominaron de principio a fin, aunque sorprendentemente fueron los malagueños quienes se adelantaron con gol de Adri Embarba en el minuto doce. Racing reaccionó inmediato: Andrés Martín equilibró la contienda en el veintiuno e Iñigo Vicente sentenció el primer acto apenas siete minutos después. A partir de ahí, el partido fue un paseo para los locales.
La goleada se consumó en el tramo final con tres tantos en apenas nueve minutos. Asier Villalibre abrió fuego en el setenta y nueve, Peio Canales dobló la ventaja en el ochenta y dos, y Marco Sangalli sentenció el espectáculo en el ochenta y ocho. Las cifras hablan por sí solas: dieciocho tiros totales de diferencia, trece a puerta del Racing frente a apenas tres del Almería. La posesión también fue cristalina: 56,7 por ciento para los cántabros. Ambos equipos vieron tarjetas rojas en un partido que se descontroló en los instantes finales.
Una victoria que refuerza enormemente la posición de los santanderinos en la zona alta de la clasificación, mientras el Almería, con esta debacle, ve complicada su lucha por los puestos nobles. El Sardinero fue una fortaleza inexpugnable.