El Real Valladolid y el Eibar se repartieron los puntos en un encuentro trabado disputado en el José Zorrilla sin que ninguno de los dos conjuntos lograra romper el cero. Los pucelanos tuvieron mayor intención ofensiva, especialmente en la segunda mitad, generando nueve ocasiones de las que solo dos encontraron portería. El Eibar, por su parte, controló buena parte del encuentro con un 57.7 por ciento de posesión, aunque fue incapaz de traducir su dominio en oportunidades claras de gol.
La falta de gol marcó una jornada donde la dureza fue el denominador común. Los árbitros repartieron siete cartulinas amarillas, cinco de ellas para los armeros, que vieron constantemente cuestionada su actitud defensiva. Pese al dominio territorial del Eibar, el Valladolid se mostró más peligroso cuando atacaba, aunque le faltó precisión en los últimos metros. Las defensas ganaron la batalla a los ataques, con una solidez que primó sobre todo en los metros finales.
Este empate deja a ambos equipos con sensaciones agridulces. El Valladolid pudo haber ganado de haber tenido más acierto en la definición, mientras que el Eibar se marcha frustrado por su incapacidad ofensiva a pesar de controlar el partido. Un punto que no satisface completamente a ninguno de los dos, condenados a perseguir la victoria en las próximas jornadas.