# Crónica: Albacete 0-3 Eibar
El Eibar ejecutó un contragolpe letal en Carlos Belmonte para demoler a un Albacete que no supo convertir su dominio territorial en oportunidades claras. Los armeros se llevaron una goleada contundente que refleja la diferencia de eficiencia entre ambos conjuntos. A pesar de controlar la posesión con el 60,6%, los albaceteños solo lograron cuatro disparos a puerta frente a los cuatro del visitante, evidenciando su incapacidad para traducir control en peligro real.
Jon Bautista fue el verdugo de los locales con un triplete letal. El ariete eibarrista abrió la lata en el minuto 10 y apenas dos minutos después firmó el segundo tanto, poniendo el partido prácticamente sentenciado antes del cuarto de hora. Bautista reapareció en el 70 para sellar una noche de pesadilla local. El Albacete protestó con dos tarjetas amarillas mientras Eibar apenas vio cartulina, manteniendo la disciplina táctica que necesitaba para explotar los espacios.
Este resultado castiga severamente la imprecisión ofensiva local. El Albacete generó más ocasiones pero careció de definición, algo que se castiga sin piedad en esta categoría. El Eibar, por su parte, demuestra ser un equipo letal en transiciones, aprovechando cada error defensivo con cirugía ofensiva. Una diferencia abismal entre la cantidad de trabajo realizado y los frutos cosechados.