El Deportivo La Coruña se impuso al Leganés por 2-1 en un Riazor vibrante que premió la intensidad de los locales. Los gallegos dominaron el encuentro con un 58.2% de posesión y superiority en intentos (16 a 14), controlando la mayor parte de los noventa minutos. El equipo pepinero intentó competir, pero sus escasas ocasiones no fueron suficientes para romper la solidaridad defensiva coruñesa durante la mayor parte del partido.
El drama llegó en los últimos veinticinco minutos. Eddahchouri abrió el marcador en el 64 con un tanto que parecía decisivo. Sin embargo, Juan Cruz empató solo diez minutos después sorprendiendo a la defensa blanquiazul. El Leganés creyó en la remontada, pero Noé Carrillo sentenció apenas tres minutos después del empate, en el 77, con un gol que devolvió la tranquilidad a Riazor. La expulsión de un futbolista pepinero en los minutos finales cerró un encuentro pletórico de amarillas (9 en total).
Esta victoria coloca al Deportivo en una posición más cómoda en la lucha por el ascenso, aprovechando su superioridad ante un rival directo. El Leganés, pese a la derrota, mantiene sus opciones, pero suma una baja moral importante tras desperdiciar una ocasión de oro en Galicia.