El Real Zaragoza cayó derrotado en el Ibercaja ante el Granada por un gol en la prolongación, en un encuentro que se decidió en los últimos suspiros. Los locales controlaron inicialmente el juego, pero los andaluces fueron ganando presencia conforme avanzó la contienda. El Granada dominó la posesión con un 54.4% frente al 45.6% zaragocista, generando más ocasiones de peligro con once tiros totales por siete de los aragoneses.
La historia del partido se escribió en el minuto 90+8 cuando Álex Sola aprovechó una última acción de desorden defensivo zaragocista para sentenciar. Fue un gol de suficiencia para el conjunto visitante tras un encuentro intenso donde abundaron las tarjetas amarillas: cinco para el Granada y tres para el Zaragoza. Los andaluces, además, vieron la roja directa, lo que denota un partido áspero y sin concesiones en la lucha por cada balón.
Este resultado mantiene al Granada con opciones plenas de ascenso directo tras sumar un valioso triunfo fuera de casa, mientras el Zaragoza se queda fuera de los puestos de promoción o ve comprometida su clasificación, según su posición previa. Una derrota dolorosa que castiga la falta de eficacia ofensiva y la incapacidad de cerrar un encuentro que parecía controlado hasta el último aliento.