Perdimos en Riazor contra un Deportivo que fue superior durante toda la tarde. El Sporting no estuvo a la altura que nos exigimos, con apenas el 39% de posesión y apenas generando peligro real. Nos faltó intensidad, creatividad y esa actitud ganadora que caracteriza a un equipo que aspira a competir por el ascenso. El Deportivo dominó el partido de principio a fin, con 14 tiros totales frente a nuestros escasos 8, y nos castigó con un gol de Dani Barcia en el minuto 89 que sentenció un encuentro que ya teníamos perdido.
Lo más frustrante es cómo llegó ese tanto. En el 89', cuando todavía había tiempo para reaccionar, permitimos que Barcia nos sorprendiera con un disparo que debimos evitar. Nuestro portero hizo lo que pudo, con 5 paradas, pero fue insuficiente. El Deportivo fue más efectivo, acertado y, sobre todo, más competitivo que nosotros. Nosotros apenas molestamos con 3 tiros a puerta.
Este resultado es inaceptable si queremos pelear por el ascenso. En la Hypermotion no hay rivales fáciles y nosotros no podemos permitirnos actuaciones así. Necesitamos reaccionar ya, recuperar la intensidad y la identidad que debe tener este equipo. El Sporting tiene que competir siempre, y hoy simplemente no lo hicimos.