El Deportivo La Coruña se impuso al FC Andorra en Riazor con un contundente 2-1, demostrando su capacidad para remontadas y definición en momentos clave. A pesar de ceder el dominio del balón a los andorranos, que controlaron el 65.9% de la posesión, los gallegos fueron más efectivos en las acciones que importaban. El equipo local generó más ocasiones claras, sumando 14 tiros totales frente a los 11 de los catalanoandorranos.
El Andorra tomó ventaja con el gol madrugador de Josep Cerdà en el minuto 34, asestando un golpe certero cuando mejor controlaba el encuentro. Sin embargo, el Deportivo reaccionó inmediatamente tras el descanso. Mario Soriano Carreno igualó apenas cuatro minutos después del reanude, en el 48, restableciendo la igualdad. El gol definitivo llegó en el tramo final con Zakaria Eddahchouri en el 81, sellando una remontada que reflejó la capacidad competitiva del equipo blanquiazul. Andorra acumuló cuatro tarjetas amarillas por dos del Deportivo, evidenciando una mayor nerviosismo defensivo.
Este triunfo consolida al Deportivo como candidato serio en la categoría, mostrando carácter y eficiencia en espacios limitados. Andorra, a pesar del buen despliegue táctico, se marcha sin puntos después de una actuación donde no supo traducir su dominio en resultados. Una lección clásica de fútbol: la posesión no siempre es garantía de éxito.