El Mirandés aprovechó su eficacia clínica para derrotar al Granada con un contundente 3-1 en el Municipal de Anduva. Con apenas el 37,3% de posesión, los vascos fueron letales en transición, llegando a ocho tiros a puerta frente a los cuatro del conjunto andaluz. El Granada dominó el esférico con un 62,7% de posesión, pero su falta de definición resultó determinante en una tarde desaprovechada.
Unax Del Cura fue el verdugo granadino, anotando en dos ocasiones que envolvieron el partido. Su primer gol llegó en el minuto 27, rompiendo el cero inicial. Granada reaccionó con José Arnaiz en el 41, igualando momentáneamente las fuerzas. Sin embargo, Javi Hernandez restauró la ventaja justo antes del descanso en el 45, y Del Cura sentenció definitivamente en el 58 con su segundo tanto. La tarjeta roja no hizo acto de presencia, aunque Granada acumuló cuatro amarillas contra una del Mirandés, reflejo de su intensidad defensiva fallida.
La victoria posiciona al Mirandés como un equipo competitivo capaz de castigar la ineficacia rival. El Granada, pese a generar ocasiones, debe mejorar sustancialmente su capacidad finalizadora y gestión defensiva si pretende mantener aspiraciones en la categoría.