El Real Zaragoza se llevó los tres puntos de Mendizorrotza tras imponerse al Mirandés con un solitario gol de Sebas Moyano. Un encuentro táctico donde ambos equipos se repartieron prácticamente el dominio del balón, con ligera ventaja para los aragoneses en posesión. El duelo fue friccionado desde el primer minuto, con un fútbol poco fluido donde la intensidad defensiva primó sobre la calidad ofensiva de ambos conjuntos.
Moyano resolvió la contienda en el minuto 27 con un tanto que resultó decisivo. Fue el único gol de una tarde donde faltó claridad en las áreas. El Mirandés tiró más veces, catorce disparos por diez del Zaragoza, pero solo dos de cada equipo terminaron entre los tres palos. Las tarjetas amarillas proliferaron con cuatro para cada bando en un partido donde los árbitros tuvieron que estar pendientes de la agresividad inherente al duelo.
Esta victoria es oro en polvo para el Zaragoza en su lucha por los puestos de ascenso directo. El equipo aragonés suma puntos valiosos ante un rival directo como es el Mirandés, consolidando su presencia en la zona noble de la clasificación. Los burgaleses, por su parte, se quedan sin rascar nada en un partido que necesitaban puntuar para no perder ritmo en la pelea promocional.