Ganamos 2-1 contra el Racing, pero por fin conseguimos los tres puntos en El Molinón después de sufrir más de la cuenta. Dubasin nos puso por delante temprano en el minuto 14, lo que debería haber sentenciado un partido contra un equipo inferior. Sin embargo, nos costó demasiado gestionar la ventaja y el control del juego. Aunque tuvimos menos posesión, conseguimos lo importante: no dejar que nos igualaran hasta casi el final, cuando Jeremy Arévalo hizo el 2-1 en el 75. Fue un partido que demuestra que el Sporting todavía tiene margen de mejora defensivo.
Pablo Vázquez amplió nuestra ventaja en el 64 con un gol que nos tranquilizó momentáneamente. Pero el Racing, pese a tener más posesión y ocasiones, nos presionó en los últimos minutos. El equipo santanderino se vio diezmado con dos expulsiones, lo que nos favoreció enormemente. Sin eso, habría sido mucho más complicado.
Mira, es lo mínimo que podíamos hacer contra el Racing. No podemos conformarnos con estas actuaciones si queremos pelear por el ascenso. Necesitamos dominar desde el inicio, ser más efectivos y, sobre todo, cerrar defensivamente sin depender de expulsiones del rival. El equipo tiene nivel para competir con los mejores, pero debe demostrarlo con más consistencia.