El Almería pulverizó al Real Zaragoza con un contundente 4-2 en el Power Horse Stadium, demostrando una superioridad clara durante la mayor parte del encuentro. Los indálicos controló el juego con un 57.7% de posesión y acumuló 22 tiros totales, de los cuales 14 llegaron a puerta. El conjunto local impuso su ritmo desde el inicio, aunque el Zaragoza resistió hasta el descanso sin recibir goles.
El partido se decidió en la segunda mitad, especialmente en los compases finales. Chirino y Embarba adelantaron al Almería consecutivamente en los minutos 49 y 51, pero el Zaragoza no se rindió. Kenan Kodro anotó en el 78' para acercarse en el marcador. Sin embargo, la agonía fue devastadora para los aragoneses: Puigmal estableció el 3-1 en el 90', Soberón acortó distancias dos minutos después, pero Dion Lopy cerró definitivamente la contienda en el 90'+3' con el 4-2 final.
Este resultado consolida al Almería como un equipo formidable en casa, exhibiendo capacidad ofensiva abrumadora y solidez defensiva que limitó al Zaragoza a apenas cinco tiros a puerta. Los almerienses demostraron eficiencia clínica, aprovechando sus ocasiones con precisión quirúrgica. Para el Zaragoza, la derrota representa un golpe considerable, pese al tardío intento de remontada que dejó constancia de su espíritu competitivo.