LaLiga · Jornada 38

Mallorca ganó 3-0 y bajó. Girona se fue a casa. La noche más cruel de LaLiga en años.

Elopi23
Elopi23
·
23 de mayo de 2026
·
...
Puntos clave Generado con IA

Hay noches de fútbol que deberían tener nombre propio. La del sábado 23 de mayo de 2026 merece uno. No fue una jornada. Fue una ópera de nueve actos simultáneos, con el telón cayendo sobre dos clubes que lo dieron todo y se quedaron fuera. El fútbol, de vez en cuando, no tiene piedad.

El Mallorca hizo todo lo que podía. Y no fue suficiente.

Esta es la frase que resume toda la crueldad del fútbol en cuatro palabras. El RCD Mallorca venció 3-0 al Real Oviedo en Son Moix. Goleada. Tres puntos. Pero nadie celebró nada. Ni los goles. En Son Moix se vivió una de esas noches en las que el marcador deja de importar porque lo que importa está pasando en otros campos. Los jugadores marcaban y miraban el banquillo. La gente en las gradas tenía el móvil en la mano y el corazón en la garganta. Todos sabían que necesitaban que fallasen otros, y que eso no dependía de ellos. Y cuando el pitido final sonó y llegaron los otros resultados, la aritmética fría del desempate los mandó a Segunda. Después de ganar su partido. Eso es lo que hace al fútbol tan despiadado a veces.

El Mallorca llegaba a esta última jornada después de una temporada de supervivencia. Un equipo que durante meses estuvo por encima de sus posibilidades, que llegó a una final de Copa del Rey hace dos años y que hoy regresa a donde empezó esta era de crecimiento. De jugar finales europeas a Segunda División. El fútbol no guarda rencor, pero tampoco tiene memoria.

Girona: el infierno tiene dirección en Montilivi

Si la historia del Mallorca es trágica, la del Girona tiene un componente adicional de amargura. Porque el Girona empató 1-1 en casa contra el Elche. Un punto que no fue suficiente. Un empate que en otra temporada podría ser un resultado decente, pero que esta noche fue una sentencia. El Elche, que también necesitaba algo, consiguió su punto y se salvó. El Girona, con el mismo punto, bajó a Segunda.

La tabla final lo dice todo: Mallorca (42 pts, -10 DG) y Girona (41 pts, -16 DG) descienden. Osasuna y Levante, también con 42 puntos, se salvan por diferencia de goles. En el fútbol, un gol marcado en octubre puede decidir tu temporada en mayo.

Ahí está la crueldad real de esta noche: cuatro equipos con 42 puntos o menos luchando por dos plazas. Osasuna con 42 y -6 de diferencia de goles sobrevive. Levante con 42 y -14 también. Mallorca con 42 y -10 baja. La diferencia entre seguir en Primera y ir a Segunda fue, al final, los goles encajados de más durante 38 jornadas. Eso es lo que hace al fútbol tan implacable.

El Girona que hace dos temporadas jugó en Champions League. El Girona que fue la revelación del fútbol español. El que ganó al Madrid en el Bernabéu y que hizo soñar a una ciudad que nunca había aspirado a tanto. Ese Girona termina con 41 puntos y -16 de diferencia de goles. El descenso de los gigantes siempre duele más, porque la distancia que caen es mayor.

💬 Real Oviedo, Girona y Mallorca. Tres equipos, tres historias distintas, un mismo destino. Y el Levante, Osasuna y Elche respirando esta noche con el oxígeno que otros ya no tienen.

El Barcelona bicampeón que nadie recuerda esta noche

En otra circunstancia, el final de temporada del Barcelona sería la gran noticia. 29 títulos de Liga. Bicampeones. Hansi Flick dirigiendo el partido más importante del año horas después de enterarse de la muerte de su padre — sin decírselo a nadie, simplemente haciendo su trabajo. Una historia de una humanidad descomunal que se perdió entre el ruido del descenso.

El Barça terminó con 91 puntos. 30 victorias, 1 empate, 4 derrotas, +60 de diferencia de goles. Unos números que en cualquier otra temporada serían el tema de conversación durante el verano. Esta noche, sin embargo, la gente habla del Mallorca y del Girona. Así es el fútbol: los que ganan se celebran. Los que pierden se recuerdan.

Griezmann, el hombre de los 500 partidos

Antoine Griezmann lleva 500 partidos con el Atlético de Madrid. El domingo se despide en Villarreal, en el que será su partido 501. Después, la MLS y Orlando City. Se va sin una Liga. Sin una Champions. Y lo dijo él mismo, con una honestidad que pocas veces se escucha en el fútbol moderno: "No pude traer una Liga o una Champions". Y el Metropolitano respondió con una ovación de diez minutos.

Porque Griezmann no fue el jugador de los títulos colectivos. Fue el jugador de los momentos. El de los goles en las finales de la Europa League. El del baile después del tanto. El del Fortnite y la camiseta de Los Simpsons. El que llegó siendo francés y se fue siendo colchonero hasta los huesos. Hay jugadores que ganan todo y no dejan huella. Y hay jugadores como Griezmann, que dejan una huella que no necesita trofeos para mantenerse.

El Rayo Vallecano y el cuento que nadie escribió

Y mientras todo esto pasaba, el Rayo Vallecano ganaba en Alavés y se preparaba para el miércoles. Para Leipzig. Para la final de la Conference League contra el Crystal Palace. El equipo de Vallecas, el del barrio obrero de Madrid, el de la franja roja, a un partido de ganar un título europeo.

El fútbol español esta temporada ha tenido de todo. Un Barcelona que arrasó. Un Madrid que se desintegró y fichó a Mourinho para volver a existir. Un Girona que subió al cielo y volvió al suelo. Un Mallorca que ganó su partido y bajó igual. Un Griezmann que se despidió sin trofeos y con una ovación. Y un Rayo Vallecano que está en una final europea.

Si el fútbol fuera una película, nadie se la creería. Por suerte, es la realidad. Y eso lo hace todavía más bonito.

LaLiga Jornada 38 Mallorca Girona Descenso Barcelona Griezmann Rayo Vallecano Final temporada
Todos los artículos