Hay debuts y hay declaraciones de intenciones. El cuarto día del Mundial fue una fiesta de goles, y Alemania eligió ponerse de pie de un salto.
La Mannschaft le endosó un 7-1 a Curazao, el país más pequeño en clasificarse jamás para un Mundial, con un Kai Havertz en modo videojuego (doblete). Pero lo bonito de verdad: los caribeños marcaron su primer gol mundialista de la historia por medio de Livano Comenencia. Una alegría enorme para una isla de 156.000 habitantes… aunque la goleada escociera.
El partido del día, sin embargo, fue otro: Japón rescató un 2-2 ante unos Países Bajos que ya se veían con los tres puntos en el bolsillo. Los nipones empataron en el tramo final (cabezazo de Ogawa) y la Oranje se fue con esa cara de "¿pero cómo hemos empatado esto?" que tan bien conocemos todos.
Mientras, Suecia recordó que existe con un 5-1 a Túnez (doblete de Ayari, más Isak y Gyökeres, viejos conocidos de la Premier), y Costa de Marfil se llevó un trabajadísimo 1-0 ante Ecuador con un gol de Amad Diallo en el minuto 90, de esos que valen una clasificación entera.
Alemania goleó 7-1 a Curazao, con un doblete de Kai Havertz. Curazao marcó su primer gol mundialista de la historia por medio de Livano Comenencia.
Empate 2-2. Japón rescató el empate en el tramo final ante una Países Bajos que llegó a adelantarse dos veces.
Suecia goleó 5-1 a Túnez con un doblete de Yasin Ayari y goles de Alexander Isak y Viktor Gyökeres.