Si alguien esperaba un Mundial cómodo para los favoritos, el sábado le quitó la idea de la cabeza a guantazos. El tercer día de la Copa del Mundo dejó pinchazos de los grandes y una campanada con acento australiano.
Brasil, la eterna favorita, se atascó ante una Marruecos que ya no sorprende a nadie. Saibari adelantó a los africanos (min. 21) y Vinícius Júnior rescató el empate (min. 32) para un 1-1 que sabe a aviso: la canarinha tuvo el balón, pero Marruecos tuvo el plan. Y en los Mundiales modernos, el plan suele ganarle a la samba.
La sorpresa de verdad llevaba acento australiano: los Socceroos tumbaron 2-0 a Türkiye en Vancouver. La candidata a revelación europea acabó siendo la sorprendida. Ironías del fútbol: a veces el cazador termina disecado en la pared.
Y dos historias preciosas para cerrar: Qatar rascó su primer punto mundialista de la historia con un gol de Khoukhi en el descuento ante una Suiza que perdonó de más, y Escocia ganó en un Mundial 36 años después (1-0 a Haití, gol de McGinn). En un torneo de 48 equipos, esos tres puntos del estreno valen su peso en libras esterlinas.
Brasil empató 1-1 con Marruecos en su estreno. Saibari adelantó a los marroquíes en el minuto 21 y Vinícius Júnior rescató el empate para la canarinha en el 32.
Australia, que venció 2-0 a Türkiye en Vancouver, protagonizó la gran campanada de la jornada.
Sí. Qatar empató 1-1 con Suiza gracias a un gol de Khoukhi en el descuento, logrando el primer punto de su historia en Mundiales.
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