¿Qué pasa, manes? Ya está. Por fin. Tres visitas, cero goles, cero victorias… y hoy el Sporting se trae de Encamp tres goles y tres puntos. La primera victoria de nuestra historia en Andorra, la segunda a domicilio de la temporada (dos de dos fuera) y encima cortando la racha de dos derrotas justo antes del derbi. ¿Que no fue un partido para enmarcar? Ni de lejos. ¿Que hoy toca disfrutarlo igual? Pues claro ho. Y te lo digo de corazón: yo ya estaba pensando en llamar a la ambulancia.
Y un dato para que te vuele la cabeza: dos partidos fuera de casa, dos victorias. Invictos lejos de El Molinón. Si te visita el Sporting, tiembla. Por cierto, en la porra yo había dicho 1-2 con gol de Otero: fue 1-3 y Otero dio la asistencia. Casi, casi.
El míster avisó en la previa de que, si había que tocar algo, se tocaba. Y lo hizo. Manu Rodríguez, recuperado, entró directo por Nacho Martín, y el cambio gordo fue el dibujo: defensa de cinco en la práctica, con Rosas y Pablo García en los laterales, Cuenca, Pablo Vázquez y Duñabeitia de centrales, Manu y Corredera en el doble pivote, Gelabert por ahí, Iosifov tirado a la derecha y Otero más o menos en punta. Sarco, fuera.
Te lo digo claro: no me gustó nada. Vi al equipo muy perdido, con momentos en los que no sabía a qué estábamos jugando. Ganamos, sí, y los tres puntos son lo primero. Pero para mí fue un partido malísimo, y lo siento, pero hay que decirlo.
El partido empezó a balón parado. Primero el susto: Sergio Molina se quedó solo en el segundo palo tras una mala salida de Yáñez y, por suerte, la mandó fuera. Y casi en la jugada siguiente, lo nuestro: córner de Corredera, Duñabeitia gana el salto con autoridad y la pica lejos del portero. 0-1 en el minuto 6. Primer gol del central vasco con la rojiblanca, y me alegra muchísimo.
Y a partir de ahí… siesta. Una primera parte soporífera, con el Andorra con el balón todo el rato y el Sporting sin ser capaz de juntar tres pases seguidos para quitárselo. Dos ocasiones en seis minutos y prácticamente nada más hasta el descanso. Si no llego a estar en directo, me echo la siesta. Vaya bodrio, la Virgen.
Lo dijimos en la previa: Pablo Morales Moreno acababa de subir a Segunda y nunca nos había pitado. Pues vaya estreno, gallu. Faltas y tarjetas cayendo todas del mismo lado, y en el Andorra hubo un jugador que pudo ver media docena de amarillas y se fue limpio. Qué fácil le resultó pitar contra el Sporting. Entró por la puerta grande.
Al volver, el Andorra ajustó cosas, entró Jordi Cano y empezó a llegar con más fluidez. Y en el 48' llegó el regalo: una peinada hacia atrás de Iosifov en medio campo, Pablo Vázquez duda, intenta despejar de exterior y se la deja a Jordi Cano, que se planta solo delante de Yáñez y empata. 1-1, jugada typical Sporting, y otra vez la maldición asomando. Ahí Yáñez poco más podía hacer: los defensas estuvieron muy blanditos, y lo de Pablo Vázquez intentando despejar de exterior… no sé qué quiso hacer ahí. Viendo cómo acabó la primera parte y cómo empezó la segunda, yo ya veía la ambulancia de camino. Fueron los mejores minutos del Andorra: más intensos, más enchufados, mejores que nosotros.
En el 58' llegó la jugada del partido desde el banquillo: Bruno Rubio y Antonio Casas por Pablo García y Gelabert. Otero cae más a la banda con libertad, Casas se queda en punta, Iosifov pasa a la izquierda y Bruno Rubio por dentro. El equipo se ubicó un poco mejor y cogió aire. No fue una revolución, pero se notó.
Y en el 66', la jugada que me voy a guardar: Otero coge el balón en la banda, pega una galopada de la Virgen, regatea al último con un detalle precioso y se la deja a Casas. Y el andaluz hace lo que hace un nueve: no remata de primeras, la controla, se acomoda, se hace el hueco con toda la calma y la mete. 1-2. Lo que parece fácil y es tan difícil. Si me preguntas, un 85 % del gol es de Otero y un 15 % de Casas, pero eso no le quita nada a un delantero que debuta como goleador y al que el míster veía listo para competir esta misma semana. Y sí, lo vuelvo a decir: Otero tiene que jugar en banda. Yo no sé nada de fútbol, pero ahí está la jugada.
Menciono también a Bruno Rubio: volvimos a ver chispazos de calidad del guaje, y eso me gusta. Eso sí, al final la tele lo enfocó mucho y parecía preocupado: habrá que ver si acabó tocado.
Hay que reconocerlo: el Andorra nos metió atrás y tuvo el empate en varias ocasiones. Cuando no fueron los defensas al corte fue Yáñez, y cuando no, su mala puntería. Y en la última jugada, con el portero andorrano subido a rematar un córner, alguien la reventó hacia arriba, Iosifov corrió una vez más y marcó a puerta vacía. 1-3. Parece una tontería, pero ese gol vale más de lo que parece: el goal average particular ya lo tenemos de cara para la vuelta en El Molinón.
Vamos a ser honestos, que para eso estamos. Lo bueno: tres puntos, tres goles fuera de casa (llevábamos dos en cinco jornadas), una maldición rota, primer gol de Duñabeitia y de Casas, y un banquillo que cambió el partido. Lo malo: que el resultado engaña muchísimo. Si miras el 1-3 en los resultados, dices «qué fácil para el Sporting». Y no, está muy lejos de la realidad: el Andorra tuvo el balón, tuvo el empate y hasta tuvo la victoria. Nos comían en el medio del campo, nos llegaban solísimos a la frontal y hubo una falta de intensidad bastante preocupante en según qué momentos.
En la tele se lo dieron a Corredera, y yo no se lo daría. Mi MVP es Duñabeitia: muy sólido atrás, se la jugó con amarilla, hizo un corte al final espectacular y encima marcó. Viene haciendo muy buenos partidos. También se lo podría dar a Yáñez, o a Otero e Iosifov por todo lo que corrieron y aportaron.
Estoy contento por ganar, sí, pero con la mosca detrás de la oreja. Hoy se ganó con pegada, balón parado y banquillo. Vale, y bien que vale. Pero para el Tartiere va a hacer falta algo más que esto.
Con esta victoria el Sporting suma 10 puntos (un quinto del objetivo de los 50, ya lo tenemos) y se mete provisionalmente sexto, en puestos de playoff, a la espera de lo que hagan el resto de equipos este fin de semana. El Andorra se hunde: último con 3 puntos y cinco derrotas seguidas. La tabla, actualizada en directo, la tienes en la clasificación de Hypermotion.
El domingo 27 de septiembre a las 21:00 toca Tartiere. No es lo mismo llegar con dos derrotas seguidas que con una victoria histórica y el equipo en playoff: la semana cambia por completo. Ahora, con el juego de hoy no llega, y lo sabemos todos. Yo no voy al Tartiere, ya lo sabéis, pero el derbi lo vemos juntos en directo en Kick: poneos una alarma en el móvil, que sufrimos y ganamos juntos.
¡PUXA SPORTING! 🔴⚪
FC Andorra 1 - 3 Real Sporting de Gijón, en la jornada 6 de LaLiga Hypermotion 2026/27, disputada el 19 de septiembre de 2026 en el Estadi de la FAF de Encamp.
Aimar Duñabeitia (6'), de cabeza tras un córner de Corredera; Antonio Casas (66'), a pase de Juan Otero; y Nikita Iosifov (90+6'), a puerta vacía en la última jugada. Para el Andorra marcó Jordi Cano (48').
No. Es la primera victoria del Sporting en Andorra: en sus tres visitas anteriores sumaba dos derrotas por 1-0 y un empate 0-0, sin marcar ningún gol.
Metió a Manu Rodríguez por Nacho Martín y cambió el sistema con Pablo García en el carril izquierdo e Iosifov en el derecho, dejando fuera a Sarco. En el minuto 58 entraron Bruno Rubio y Antonio Casas, que marcó el 1-2.
Con 10 puntos, el Sporting se colocó sexto provisionalmente, en puestos de playoff, a falta de completarse la jornada.
El derbi asturiano ante el Real Oviedo, el domingo 27 de septiembre de 2026 a las 21:00 en el Carlos Tartiere.
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