¿Qué pasa, manes? Cerramos la gira europea del mercado por la puerta grande: la Premier League, la liga que cada verano nos recuerda que juega a otro deporte. En 2025 gastaron 3.190 millones de libras y dijimos "esto no se supera". Pues bueno: 3.480 millones de libras este verano. Unos 4.000 millones de euros. Más que las otras cuatro grandes ligas JUNTAS. Vamos con lo gordo, que hay tela.
El deadline day nos dio la traca final: Enzo Fernández, del Chelsea al Manchester City por 125 millones de libras, igualando el récord británico de Isak. La operación se cerró EN LOS ÚLTIMOS MINUTOS de la ventana, con fax volando a las once de la noche como en los viejos tiempos. El argentino se reencuentra con Enzo Maresca, su ex-técnico en el Chelsea y hoy heredero del banquillo de Pep — del que ya os conté su despedida con carta incluida. Y el detalle maquiavélico: el Chelsea le saca 18 kilos de beneficio a un jugador por el que pagó 107… y encima se quedó sin recambio, porque el Mónaco se echó atrás con Camara en el último minuto. Furia londinense nivel: legendaria.
Porque el City no fichó a Enzo por capricho: es la guinda de una reconstrucción total del centro del campo. Se fueron Rodri (al Barça, en la operación del verano español) y Reijnders (52 M£, a Arabia), y llegaron Elliot Anderson por 116 millones de libras — récord británico durante dos semanas, hasta que llegó lo de Rogers — y el francés Ayyoub Bouaddi por 81 desde el Lille. Tres centrocampistas, más de 320 kilos. Súmale a Iliman Ndiaye (60 M£ del Everton, que en este mercado es casi un chollo) y tienes al primer City post-Pep gastando como si Pep nunca se hubiera ido.
Y aún así el fichaje que más ruido hizo en Inglaterra no fue Enzo: fue Morgan Rogers, del Aston Villa al Chelsea por 117 millones de libras, el futbolista británico más caro de todos los tiempos. Un Chelsea sin Champions y teóricamente sin dinero haciendo cosas de Chelsea: pagar el récord nacional, sumarle a Lacroix por 52 y financiarlo todo vendiendo a Enzo. El sostenibilismo financiero explicado por Stamford Bridge.
Mención especial para el Tottenham, que sin jugar Champions se ha marcado el mercado más agresivo de su historia: Tonali por 92,5 millones de libras (quería salir de Newcastle y eligió Londres), Mateus Fernandes por 85 — récord del club, pulverizado alegremente —, Savio por 75 y van Hecke por 52. Más de 300 kilos por el efecto llamada de Roberto De Zerbi. O sale Champions o sale un documental de Netflix. Probablemente las dos cosas.
La otra cara: al Newcastle le vaciaron la plantilla. Tonali a los Spurs, Bruno Guimaraes al Arsenal por 75 y Anthony Gordon al Barça por casi 70. Tres titulares, unos 240 kilos, y una afición con la mosca detrás de la oreja. Y el Liverpool, entre la marcha de Slot, la llegada de Iraola y la venta de Konaté al Madrid, respondió con billetera: Barcola por 106 millones de libras (el PSG pedía 145, ojo) y el central Jacquet por 55. En Anfield al caos se le responde fichando al campeón de Europa. Método clásico.
Veredicto: la Premier ha vuelto a demostrar que económicamente juega sola. El United fichando a Baleba por 65 y pareciendo el club austero de la liga lo dice todo. Que empiece el espectáculo — y que alguien le eche un ojo al Fair Play, porque yo ya no llego. PUXA. 🔴⚪
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