¿Qué pasa, manes? Postpartido del Real Sporting de Gijón 0 - CD Eldense 1, jornada 5 de LaLiga Hypermotion 26/27. Y os lo digo ya de entrada: vaya cómo me jode saber de fútbol. Y más aún saber del Sporting.
No pasaron ni seis horas desde que os dije en el prepartido: «oye, no seremos capaces, ¿no?, de ser la UCI, la UVI móvil, la ambulancia del Eldense, que todavía no ganó un partido y que está en descenso». Pues obviamente sí, claro que somos capaces, manín. ¿Cómo no vamos a ser capaces si somos el Real Sporting de Gijón?
Y ya que estamos, la colección completa de cosas que avisé y que se cumplieron todas, una detrás de otra:
La semana pasada salimos diciendo que si jugábamos como contra el Girona íbamos a perder pocos partidos. ¿Y cómo responde el Sporting? Clavándote un Sabadell 2.0, versión premium y con palmatoria. Venga, no me jodas.
El once: Yáñez bajo palos; Guille Rosas y Cuenca en los laterales; Pablo Vázquez y Duñabeitia en el eje; Nacho Martín, Corredera y Gelabert en el medio; Nikita en una banda; y arriba Otero y Sarco.
Y el partido empezaba bien, ¿eh? Al minuto uno o dos, ocasión clarísima con una jugada de puta madre de Otero, se la da al rusu y el rusu tira: saca la defensa. Una buena jugada que te ilusionaba. Pues bien: eso fue absolutamente todo lo que vimos del Sporting en la primera parte.
El resto fue un paradón de Yáñez y perder balones. Perder transiciones. El equipo descolocado. No ganar un dividido. No ganar un duelo. La posesión era de ellos, la presión era de ellos, las ocasiones eran de ellos — parecía que los locales eran ellos, chico. Varios balones a la espalda: uno lo tiró fuera el lateral, otro salió rozando el palo, otro para donde Yáñez.
Al descanso, 0-0 y la gente nerviosa. Eso sí, al descanso no hubo pitos. Los pitos vinieron al final.
En la segunda parte parecía que el Sporting se estiraba un poquitín, que empezaba a jugar un pelín mejor y a querer más el balón. Hubo alguna cosa: una ocasión del rusu con buena parada de Vila, un buen remate de cabeza de Loum, un balón a la espalda que Casas engancha, regatea al portero y se queda sin campo, y una jugada de Gelabert que entre que se lía y no se lía no acaba de rematar.
Y entonces, minuto 76. Yo todavía no sé cómo fue la movida: un tío de ellos contra tres defensas nuestros, y el tío acaba plantándose solo delante de Yáñez y define bien. 0-1 y hala, ya está. Lo mete Javi Martínez, que había entrado desde el banquillo.
A partir del 0-1 fue la debacle total. La gente volvió a estar seca, ya no sabía nadie quién estaba en qué sitio, quién tenía que presionar, quién iba para un lado y quién para el otro. Las coberturas, las paredes, las transiciones: un auténtico caos. Y con una actitud que parecía que en vez de ir palmando 0-1 íbamos ganando 3-0. La peña chill, tronco. La peña a gusto. Bajona gorda.
Los movimientos de Nico fueron estos: en el 60 quitó a Nacho Martín y metió a Loum; en el 69 hizo un triple — Pablo García, Casas y Konrad por Sarco, Nikita y Cuenca —; y en el 85, con el partido ya perdido, entró Bruno Rubio por Corredera.
Y de todos ellos, el único que intentó agitar un poco el asunto fue Konrad, con alguna jugadina, algún encarar. Casas andaba por ahí, pero más allá de la que regateó al portero y se quedó sin campo, poco más.
El cambio de Pablo García no lo entendí. Cuenca no tenía tarjeta y no le veía ninguna necesidad de quitarlo para meter un tío más ofensivo. Y lo que hizo Pablo García fueron tres o cuatro centros que no fueron precisamente un banana split, y luego en defensa muy débil. Loum, el remate de cabeza bien, pero en el medio del campo lo vi muy perdido, sin frescura y sin salida de balón — a lo mejor no es ese su perfil y es un destructor puro y duro, pero joder, lo vi muy limitado. Bruno Rubio sí que entró con más ganas de balón: hay una jugada en la que mete un balón a la espalda con mucha claridad.
Porque aquí hay una cosa que está clara: hay jugadores que lo dan todo. El caso de Otero y el caso de Guille Rosas. Se matan por el equipo, les salga mejor o les salga peor. Y luego hubo otros que hoy tienen que hacérselo mirar. Estaban como desconcentrados, tío: había una falta, el Eldense ya la había sacado, y los nuestros todavía «ah, bueno, joder, si el balón estaba ahí». Claro que sí, Cuco. No jodas.
Porque de verdad que no te sé decir. Al igual que contra el Girona se vio un equipo serio, dominante y presionante, hoy no sé a qué quiso jugar. La salida de balón desde atrás fue horrible. En la banda derecha tenías a Guille Rosas más solo que la una, salvo algún rato que cayó por allí Otero. Por la izquierda, el rusu no apareció hasta esa jugada de la segunda parte. Y no le dieron chances de encarar, de buscar el dos contra uno, nada.
Que tampoco hay que complicarse ni inventar el fútbol, coño: 4-2-3-1, los laterales que ayuden al ataque, ni carrileros ni inventar la pólvora mojada.
Aquí está el resumen de todo, y no es opinión mía, es aritmética. De los cinco primeros partidos, cuatro fueron en El Molinón. Empatamos uno, ganamos uno y perdimos dos: 4 puntos de 12 en casa. Si no fuera por la victoria en Tenerife, que da un poquitín de maquillaje, esto sería un desastre sin matices.
Y ya me diréis vosotros qué entrenador empieza la temporada y de los cuatro primeros partidos en casa gana uno, palma dos y empata otro. Ya me lo diréis. Yo salía del campo y la gente ya estaba pidiendo rodar cabezas, y ahí también hay que decirlo: somos muy resultadistas. Reconozco que hoy soy el más pesimista de la historia y que si la semana que viene ganamos en Andorra diré «bueno, venga, compensamos». El cuento de la lechera. Pero la realidad de hoy es la que es: un empate contra el Sabadell recién ascendido en la jornada 1 y una derrota contra el Eldense recién ascendido en la jornada 5, y dentro de unos meses vamos a echarnos las manes a la cabeza con esos dos partidos.
El calendario no perdona: el sábado 19 vamos a Andorra y el domingo 27 se juega el derbi en el Tartiere. Dos salidas seguidas, y la segunda contra un Oviedo que el mismo domingo se fue a ganar 0-3 a Zorrilla y que anda octavo con 8 puntos. Nosotros, decimoquintos, con 7 puntos y el peor ataque de la categoría: 2 goles en cinco jornadas.
Así que a ver si se recuperan de una vez Manu Rodríguez, Gaspi y Guillamón y tenemos gente con ganas de jugar. Que mañana es lunes, la máquina pita y anda, y esperemos que empiece a pitar y andar también para los artistas.
Muy mala sensación hoy, tíos. Muy mal cuerpo para acabar el fin de semana. Bastante decepcionado. Es lo que hay.
Real Sporting de Gijón 0 - CD Eldense 1, el domingo 13 de septiembre de 2026 a las 14:00 en El Molinón, ante 19.809 espectadores. El único gol lo marcó Javi Martínez en el minuto 76, después de haber entrado desde el banquillo, tras una acción en la que se plantó solo delante de Yáñez.
Por falta de intensidad y de pegada. En la primera parte el Sporting solo generó una ocasión clara, en el minuto dos, y el resto fue del Eldense: posesión, presión y varios balones a la espalda. En la segunda el equipo se estiró algo más, pero acabó el partido con 55,6 % de posesión, 12 tiros y solo 3 entre los tres palos. Tras el 0-1 el equipo se descompuso por completo.
Yáñez en portería; Guille Rosas y Cuenca en los laterales; Pablo Vázquez y Duñabeitia en el eje de la zaga; Nacho Martín, Corredera y Gelabert en el centro del campo; Nikita en la banda; y Otero y Sarco arriba. Los cambios fueron Loum por Nacho Martín (60'), un triple con Pablo García, Antonio Casas y Konrad por Sarco, Nikita y Cuenca (69'), y Bruno Rubio por Corredera (85').
Quince. Desde que LaLiga fija encuentros en esa franja horaria, el Sporting de Gijón no ha ganado ninguno, con nueve derrotas y cinco empates antes de este partido, al que hay que sumar ahora el 0-1 con el Eldense.
Decimoquinto, con 7 puntos en cinco jornadas y el peor ataque de la categoría: solo 2 goles a favor. El dato preocupante es el de casa: de los cinco primeros partidos, cuatro se jugaron en El Molinón y solo sumó 4 puntos de 12 posibles, con una victoria, un empate y dos derrotas. Los dos siguientes compromisos son fuera: Andorra el sábado 19 y el derbi ante el Real Oviedo en el Tartiere el domingo 27.
Sí. En los cuatro precedentes anteriores en Segunda el balance era de tres victorias del Sporting y un empate, y el Eldense nunca había marcado en El Molinón: había perdido 2-0 en noviembre de 2023 y empatado 0-0 en agosto de 2024. El gol de Javi Martínez fue el primero del Eldense en El Molinón y les dio su primera victoria del curso.
Opina como en la caja de comentarios de YouTube, pero en casa. Sé educado, guaje, que esto lo lee gente de bien.