El Leganés cayó derrotado en casa ante el Burgos por 1-2 en un partido frenético disputado en el Municipal de Butarque. Los pepineros adelantaron temprano gracias a Álex Millán en el minuto 6, pero apenas dos minutos después Fernando Niño establecería la igualdad. El encuentro fue intenso y errático, con el Burgos aprovechando una defensa local poco atenta para dar la vuelta al marcador antes del descanso, con Miguel Atienza sentenciando en el 45+1. Los locales dominaron el balón durante noventa minutos, acumulando 61.8% de posesión y disparando en trece ocasiones, pero apenas consiguieron tres remates a puerta.
Las tarjetas amarillas lluvia sobre Butarque, con tres para cada equipo, síntoma de un encuentro donde la dureza primó sobre la calidad. El Burgos mostró una efectividad quirúrgica ante un Leganés que generó ocasiones sin cesar, pero sin precisión. Pese a su inferioridad ofensiva respaldada en cifras de tiros, los visitantes fueron letales en sus aproximaciones.
Una derrota amarga para los pepineros, que tuvieron el control pero no supieron convertirlo en puntos. El Burgos demuestra capacidad ofensiva a pesar de manejar menos la pelota, llevándose un triunfo valioso de Madrid que revela su fortaleza competitiva.