Las Palmas se llevó los tres puntos del José Zorrilla con un ajustado 0-1 frente a un Real Valladolid que dominó buena parte del encuentro. El equipo canario fue letal en defensa y supo aprovechar su única oportunidad clara en los primeros minutos. Los pucelanos controlaron el balón durante la mayor parte de la contienda, con un 56.4% de posesión, pero no consiguieron concretar su superioridad en el terreno de juego.
El gol de Pejiño en el minuto 13 resultó determinante. El delantero isleño definió con precisión tras una jugada rápida que sorprendió a la defensa vallisoletana. A partir de entonces, Las Palmas se replegó inteligentemente, generando una estructura defensiva sólida que resistió el acoso blanco-violeta. El Real Valladolid realizó 22 tiros totales frente a los 11 de los visitantes, pero solo logró cuatro disparos dirigidos a portería, la misma cantidad que su rival. Las tarjetas amarillas evidenciaron la intensidad: tres para los locales y dos para los canarios.
Este triunfo consolida a Las Palmas como un equipo capaz de competir fuera de casa con efectividad defensiva. El Real Valladolid, a pesar de su dominio, sufre una derrota frustrante que le penaliza por su falta de precisión ofensiva. Los números son elocuentes: el control no se tradujo en oportunidades contundentes para los de casa.