El Real Valladolid y el Málaga se repartieron los puntos en el José Zorrilla con un empate a uno que supo a poco para los pucelanos. Los blanquivioletas salieron enchufados y sorprendieron al conjunto malagueño con un gol tempranero de Peter Federico en el minuto cinco. Desde ese momento, el Valladolid controló buena parte del encuentro con un dominio claro de la posesión en ataque, aunque sin traducir esa superioridad en ocasiones claras. El Málaga fue creciendo con el paso de los minutos y tras la reanudación llegó el empate de Adrián Niño en el 59, que cambió el inercia del partido.
El choque tuvo momentos de tensión arbitral destacable. El Valladolid vio como uno de sus futbolistas era expulsado y acumuló tres tarjetas amarillas, mientras que el Málaga se fue con dos amonestaciones. Los pucelanos generaron un dominio estadístico abrumador con 22 tiros totales frente a los cinco malagueños, aunque solo seis llegaron a puerta. Las paradas de Málaga fueron cruciales para contener el arreón vallisoletano.
Este punto mantiene al Valladolid en la lucha pero con una sensación de oportunidad perdida tras su brillante inicio y superioridad durante gran parte del partido. Para el Málaga, un punto en territorio complicado es un resultado valioso que refleja su capacidad de reacción tras el gol tempranero, aunque su falta de intensidad ofensiva fue evidente.