El Cádiz se desperdició en el Nuevo Mirandilla ante un Racing Santander que supo aprovechar su control del juego. Los amarillos salieron enchufados y se pusieron 2-0 con goles de Dawda Camara en el minuto 5 y Roger Martí en el 15, pero los cántabros reaccionaron de inmediato. Iñigo Vicente acortó distancias en el 20, y a partir de ahí el Racing dominó la posesión con un abrumador 70.1 por ciento.
La historia cambió radicalmente en la segunda mitad. Andrés Martín empató el encuentro en el 63 y sentenció la contienda en el tiempo de descuento, en el 90+3, completando una remontada que parecía imposible tras los primeros quince minutos. El Cádiz generó ocasiones pese a su bajo dominio del balón, con quince tiros en total, pero sus seis tarjetas amarillas denunciaron una actitud desesperada en los metros finales.
Para el Racing, una victoria de oro que demuestra su capacidad para imponerse cuando controla el ritmo del partido. Para el Cádiz, una derrota dolorosa que hizo desaparecer una ventaja de dos goles gracias a una defensa vulnerable en los últimos instantes y una falta de concentración imperdonable.